Es cierto que las PYMES (pequeñas y medianas empresas) y los autónomos son un elemento dinamizador de la actividad económica y del empleo, como también lo es que se están viendo afectadas por la crisis económica, principalmente por las dificultades de acceso al crédito y por la caída de la demanda. Me gustaría recordar que la crisis económico-financiera, que se originó en Estados Unidos bajo el gobierno de Bush, se ha extendido al resto del mundo, incluido a nuestro país y que supone un claro fracaso de la ideas neoconservadoras que en España defiende el PP.
Precisamente porque el Gobierno está preocupado por las familias españolas, por nuestras PYMES y los trabajadores autónomos se ha establecido la mayor movilización de recursos financieros de nuestra historia, a través del ICO (Instituto de Crédito Oficial), con 30.000 millones de euros para financiar sus proyectos de inversión, así como sus necesidades de liquidez, para que puedan continuar su actividad y con ello mantener el nivel de empleo.
La evolución de la situación económica y su impacto en la economía española están ocasionando retrasos en el pago de las obligaciones contraídas por los ayuntamientos, con el consiguiente efecto negativo sobre la liquidez de las empresas, en especial de las PYMES y los autónomos. Además, son conocidas las dificultades actuales de acceso al crédito que están dificultando, cuando no imposibilitando, el descuento bancario de esos créditos, sobre todo por las pequeñas y medianas empresas y los trabajadores autónomos.
Ante esta situación el Gobierno de España ha aprobado la semana pasada dos importantes medidas para favorecer el pago de las deudas de los ayuntamientos con las empresas, especialmente a las PYMES y autónomos.
La primera de ellas autoriza a los ayuntamientos que hubieran liquidado el ejercicio 2008 con déficit en su presupuesto o los que tengan obligaciones vencidas y exigibles para concertar un préstamo bancario, sujeto a la necesidad de aprobar un plan de saneamiento que asegure su devolución en un plazo máximo de seis años y con la condición de aplicar los recursos de ese préstamo a pagar las facturas pendientes con empresas y autónomos en el plazo máximo de un mes.
La otra medida es una nueva línea ICO-Anticipos a Empresas y Autónomos por importe de 3.000 millones de euros. Se trata de una línea de avales para posibilitar el descuento bancario de facturas endosadas por las empresas y que así puedan cobrar las obras y servicios realizados a los Ayuntamientos. Para garantizar que la línea ICO llega a pequeñas y medianas empresas y a autónomos, se ha establecido un límite por acreedor de 300.000 euros.
Estas dos medidas, como otras puestas en marcha por el Gobierno (devolución mensual del IVA, línea ICO-liquidez para PYMES y autónomos, bajada con efectos del año 2008 del tipo del Impuesto de Sociedades para PYMES del 30% al 25 %, el Plan Zapatero con los Ayuntamientos, etc.) tratan de favorecer la actividad económica de las empresas y autónomos y contribuir a la solución de sus problemas de liquidez, al facilitar el pago de sus deudas pendientes con los ayuntamientos.
El Gobierno socialista trabaja en la buena dirección, apoyando a las PYMES y autónomos. Ahora, espero que el resto esté a la altura de las circunstancias.
Jesús Alique, diputado nacional del PSOE por Guadalajara
La evolución de la situación económica y su impacto en la economía española están ocasionando retrasos en el pago de las obligaciones contraídas por los ayuntamientos, con el consiguiente efecto negativo sobre la liquidez de las empresas, en especial de las PYMES y los autónomos. Además, son conocidas las dificultades actuales de acceso al crédito que están dificultando, cuando no imposibilitando, el descuento bancario de esos créditos, sobre todo por las pequeñas y medianas empresas y los trabajadores autónomos.
Ante esta situación el Gobierno de España ha aprobado la semana pasada dos importantes medidas para favorecer el pago de las deudas de los ayuntamientos con las empresas, especialmente a las PYMES y autónomos.
La primera de ellas autoriza a los ayuntamientos que hubieran liquidado el ejercicio 2008 con déficit en su presupuesto o los que tengan obligaciones vencidas y exigibles para concertar un préstamo bancario, sujeto a la necesidad de aprobar un plan de saneamiento que asegure su devolución en un plazo máximo de seis años y con la condición de aplicar los recursos de ese préstamo a pagar las facturas pendientes con empresas y autónomos en el plazo máximo de un mes.
La otra medida es una nueva línea ICO-Anticipos a Empresas y Autónomos por importe de 3.000 millones de euros. Se trata de una línea de avales para posibilitar el descuento bancario de facturas endosadas por las empresas y que así puedan cobrar las obras y servicios realizados a los Ayuntamientos. Para garantizar que la línea ICO llega a pequeñas y medianas empresas y a autónomos, se ha establecido un límite por acreedor de 300.000 euros.
Estas dos medidas, como otras puestas en marcha por el Gobierno (devolución mensual del IVA, línea ICO-liquidez para PYMES y autónomos, bajada con efectos del año 2008 del tipo del Impuesto de Sociedades para PYMES del 30% al 25 %, el Plan Zapatero con los Ayuntamientos, etc.) tratan de favorecer la actividad económica de las empresas y autónomos y contribuir a la solución de sus problemas de liquidez, al facilitar el pago de sus deudas pendientes con los ayuntamientos.
El Gobierno socialista trabaja en la buena dirección, apoyando a las PYMES y autónomos. Ahora, espero que el resto esté a la altura de las circunstancias.
Jesús Alique, diputado nacional del PSOE por Guadalajara